¡Hola parejitas jugonas!
Hoy venimos a traeros muy buen humor, alegría y espíritu de superación. O eso, o la reseña de un juego. Como parece que de lo otro teneis de sobra, os enseñamos la reseña de un juego basado en camaleones… y en colores. El juego que traemos hoy para reseñar es el Coloretto.

NºJugadores: 2-5
Autor: Michael Schacht (Gran apellido, como un estornudo)
Tiempo de juego: 30 minutos (+2) ; 15 minutos (2)
Empaquetado: Una cajita pequeña (tipo Mamma Mía, las cajitas de cartas de Homolúdicus o Abacusspiele) con dos barajitas de cartas. Un gran juego en un pequeño lugar. Aceptable cajita.
La idea del juego es ir coleccionando camaleones de distintos colores para poder sumar puntos.

Componentes del Coloretto. No hagais caso a la carta de la torre cabreada. Es una expansión para otro juego del autor.
Para comenzar colocar tres lugares para colocar cartas (en juegos con más de 2 jugadores son tres de tres huecos, para jugar dos jugadores de 1 hueco, dos huecos y tres huecos) para al lado o debajo de éstas ir colocando cartitas. Se crean montones. Cada turno se ponen 2 cartas. Cuando quieras te quedas con el montón. Intentas coleccionar colores (al principio te dan 1 color si juegan 3 o más, 2 colores para dos), pero no intentes coleccionarlos todos; SÓLO SUMAN 2 DE TUS COLORES, el resto restan. Hay 7 colores. Incluye unas cartas reversibles con dos métodos de puntuación, simple y extra guay.
Otro cambio que se hace para dos es quitar 2 colores. El juego es muy simple de comenzar, de enseñar y de presentar a la gente.
Es un jueguecito de pericia, un poquito de bluff (en la medida de que tienes que intentar no aparentar que deseas un montón específico) y de putear. Hay mucho puteo pudiendo fastidiar grandes montones con cartas que darán puntos negativos.
También tenemos cartas que suman automáticamente 2 puntitos y 3 comodines.
En sí, esto es el juego. Se sacan cada turno dos cartitas, las colocas en los espacios que hay libres, sin colocar más de la cuenta, pudiendo escoger entre colocar o coger un montón (en el cual nadie más puede colocar nada). Intentas crear una estrategia en cada partida, un poquito de suerte, y sobre todo no seas avaricioso, coge sólo los colores que necesitas.
Y al final, dejando 15 cartas aparte, colocamos una carta de flecha para indicar que es la última ronda. A las 3 partidas, el que tenga más puntos gana (o puedes jugar al mejor de tres, o de 5 si te apetece).

La flecha que indica el fin de ronda se aparte y se coge otra carta. La siguiente ronda es la final.
¿Y para dos? Pues un juego barato y entretenido que merece la pena intentar al menos probar. Te da buenos ratos, se puede jugar en el tren (comprobado), en la sobremesa (comprobado), en una cama (comprobado) o en el suelo (comprobado). Es divertido para unas partidas y para combinar con otro juego. No es la reina de las risas, pero el puteillo permite cosas entretenidas.
Del autor se incluyen en la BGG pequeñas expansiones para animar y dar un poco de color al juego (que irónico…). Cuando compramos el juego, pudimos pillar una de las expansiones que vienen en los folletos publicitarios de Abacusspiele. Suerte que tiene uno… pero se pueden descargar de manera gratuita y sin problemas.
Otras cositas interesantes son:
La página en la BGG Reseña en MesadeJuegos Video de Jugando con Ketty Reseña en LudopÁticos
¡Hasta la próxima entrada!









Gracias por la reseña!
A dos este juego me pasa al reves que con el mamma mia, no me convence y eso que hay gente que dice lo contrario, seremos raritos…
Igualmente, para más personas es un muy buen juego para no jugones, en verdad lo he sacado en varias mesas de amigos y los he acabado convenciendo
Para mi no es mi favorito a dos, pero no está mal para echar unas partidejas.