¡Hola parejitas jugonas!
Una ducha reparadora tras la discusión por ver quien se duchaba primero y quien dormía 10 minutillos más, nuestras camisetas para ser fácilmente reconocibles, por si alguno todavía no nos conocía, y para el comedor a tomar fuerzas para el gran día que nos espera. Tras la cena del día anterior empezaba a visualizarme en el super más cercano comprando provisiones para no morir de hambre, pero esa cena fue la excepción. El resto de comida y los desayunos fueron lo que esperamos: zumo de bote que no lo aparentaba, café revitalizante y unas tostadas riquísimas.
Tras el desayuno, ya con las baterías cargadas ponemos rumbo a la sala a por un juego para hacer hora a que llegaran los malagueños. Mientras argumentaba porque no estaban tan locos como para estar allí ya a las 9 y media de la mañana, vimos aparecer a Cristóbal. No voy para adivina. Muchísimos saludos, besos y abrazos y al lio, que para eso estamos aquí.
Intercambiamos juegos por dinero. Y por fin en nuestro poder las nuestras primeras adquisiciones de ZL: Coup y Asteroyds. Al volver de la habitación de dejar los juegos, encuentro a Farko frente al stand de Juegamestore con una pila de juegos y carita de pena… no me pude resistir y acabo en nuestro poder una nueva expansión para Dominion, Roma (de Feld), Linja y Diavolo. Todos ellos llevaban ya bastante tiempo en la wishlist, así que ¿Quién podía resistirse a la 2º mano rebajada de Israel?
Y por fin, tras mucho tiempo de espera, pudimos sentarnos en la mesa a jugar con Eloy, de En ocasiones veo meeple, e Israel, de Discutir jugando, para probar el Legendary: A Marvel Deck Building Game, y así poder compararlo con el DC. Yo no soy de comic, así que todos me parecen un dominion con dibujitos chanchis, pero se nota los piques entre los fans de DC y los de Marvel.
Tras esto pudimos probar el éxito malagueño de la convención: Bruges. Construir los dos canales: OK, buena estrategia, casi gano. Ser un promotor urbanístico sin escrúpulos que construye muchas casas, pero a precios desorbitados que impiden a los pobres meeple trabajadores habitarlas: Mala estrategia.
Y se nos hizo la hora de comer, mientras los malagueños partían hacia el bar, a hacer la visita de rigor, nosotros nos fuimos a comer. Una comida muy entretenida con Israel al otro lado de la ventana dándonos charla mientras esperaba al comando Black meeple.
Tras la comida, unos se fueron a jugar partidas prometidas y nosotros enganchamos a Pablo y Manolo, si… más malagueños, para jugar al Carcassonne con algunas expansiones y algunos trucos de magia por parte de Manolo entre medias.
Neiban nos trajo una par de juegos densos, para estar toda la tarde con la cabeza echando humo: Banana Matcho y Cheeky Monkey (como no, un Knizia). Banana matcho es un despiporre, tirar el dado de monetes, mientras el otro intenta sacar una combinación interesante con los dados, maldecir cuando te saca los 3 monos a la primera (te odio….). Cheeky Monkey nos gusto tanto que caerá en breve, aunque para dos no lo terminamos de ver, a más mejor seguro.

¿Quién puede resistirse a esa carilla?
Tras esto, nos ponemos nuestra pamela más estrambótica y nos vamos a las carreras de Ascot a apostar a los caballos junto con Lethan, Javi y Altair en Horse Fever. El juego prometía, pero la partida fue aburrida, plañidera incluida, aprendimos que hay que hacer lo que Javi haga si quieres ganar. Me reafirmo en mi no gusto por los juegos de apuestas. Y encima no me dio tiempo a ir a merendar
.
Una nueva partida a DC Comics Deck-Building Game mientras hacemos tiempo a que alguien se quede libre para jugar con nosotros, pero se acaba uniendo gente y más gente hasta que cubrimos cupo con Lydia, Víctor y Cristina. El pobre niño de los ganchitos, después de darnos lastima se quedo sin jugar, castigado por coger el manual con las manos manchadas de ganchitos y porque no había hueco.
Y así llegamos a la hora de la cena y se cerró el horario de visitas. Tras cenar, la ceremonia de clausura de Zl. Muchos premios, algunos destacables como el juego de Bob Esponja, el último Polis, muchos Fortuna, etc.
Ya de vuelto al vicio, pillamos a Nacho de nuevo para darle la murga un rato y junto con un grupillo nos echamos un par de partidazas a Banjooli Xeet. Este juego caerá en cuanto salga, tiene todo lo que te puedes esperar de una carrera de avestruces: puteo, risas y más puteo aún. Una partida con gente majísima que capto la esencia del juego, tener a todas los avestruces con la cabeza bajo tierra quietecitas.
Charlas y más charlas mientras los fumadores disfrutaban de su vicio y nosotros tomábamos el aire fresco, y se nos hizo las 2 de la mañana. Nos despedimos de Israel y Black meeple, su hermano Albert y el conocidísimo Pepe, que partían a la mañana siguiente super tempranito.
La ludoteca cerraba, no sin darnos tiempo antes a coger Las leyendas de Andor para darle un tiento con Nacho, de Asylum, y Gonzo, autor de 15 días. Nacho ya hemos dicho que es majísimo, pero Gonzo tampoco se queda atrás. Lo bueno de Zona Lúdica es que aunque ellos cierran a 2 (tienen que dormir, que a las 8 y media hay que estar en el comedor), te prestan los juegos hasta el día siguiente y dejan salas abiertas para que el vicio no pare.
Intentamos jugar a Las leyendas de Andor, pero entre las horas y lo absurdo del reglamento, nos ganaron las cabezadas, así que a las 4 de la mañana ponemos rumbo a la habitación a dormir un poquito, que a la mañana siguiente nos toca madrugar, aprovechar la mañana a tope y de vuelta a casa.





























Comentarios recientes