Jugando en la biblioteca (XV)

¡Hola parejitas jugonas!

Otra semana más, después de los carnavales, volvemos a jugar a la biblio. Hoy traemos el bueno, el feo y el malo. Ahora veréis a qué nos referimos.

Cartel-biblioteca-lunes

dracotienda

Esta entrada está patrocinada por Dracotienda, que nos ha echado OTRA mano (que son siempre de decir sí a actividades de fomento lúdico) en esto de la biblioteca. Si es que son de Córdoba, ¡cómo no iban a ser majos!

JUEGOS NUEVOS

EL ORO DEL ORINOCO (El bueno)

Pedazo de tablero.
Pedazo de tablero.

Un juegazo (en tamaño y calidad) que nos ha traido Dracotienda para probarlo. Pone en la caja que ya lleva algunas nominaciones, y habíendolo probado, no nos extraña. El juego logra con pocas reglas (pero suficientes) crear un juego de tablero complejo con estrategia para niños. Es uno de esos donde los papás se divierten casi tanto como los niños.

En el juego, nuestros exploradores deben pasar de lado a lado del río Orinoco saltando entre troncos (rollo Frogger). Con dos dados (uno blanco y uno marrón) moveremos nuestros peones y los troncos, respectivamente. Si llegamos al otro lado, una brillante y lustrosa moneda nos espera. El que más puntos consiga (cada moneda tiene un valor del 2 al 4, y la mitad se colocan bocabajo) ganará.

Dos grupos bien distintos lo han jugado.

Primeramente un grupo compuesto por cuatro chicas, dos de 10 años, una de 7 y una mamá (gracias a las mamás jugonas, que nos ayudáis tantísimo). Sacamos el juego para comprobar hasta donde llega el disfrute para los adultos, y ha salido bastante bien. Los adultos pueden probar cosas más arriesgadas, buscando truquillos para echar por tierra los planes de los pequeños, mientras que los pequeños aprenden con cada jugarreta, y para el final de la partida, dos mentes iguales luchan por las últimas monedas.

El segundo grupo lo componían tres niñas (aunque una al final fue disidente lúdica) de 6, 7 y 8 años. La de ocho años ha pasado del juego a mitad (es una práctica que de vez en cuando acostumbra esta jugadora), pero las otras dos chicas han seguido jugando hasta el cierre de la biblioteca, calculando cada tirada y las distintas posibilidades que conlleva. Se lo han pasado bomba (aunque se chivaban los puntos que llevaban la una a la otra).

Un diez para Dracotienda por ofrecernos esta joyita para los niños. Podéis comprarlo aquí en su tienda: Oro del Orinoco en Dracotienda

LA JENGA (el feo)

Jenga

Gran e ilustre juego, que está con nosotros desde el principio de la ludoteca, yque año tras año nos sigue encandilando con su equilibrio. Muchos juegos han pasado, y algunos la han superado, pero la pobre sigue con nosotros aguantando. Un poco más ajada y no tan lustrosa como otras Jengas, pero siempre agradecida.

Y a los niños les encanta el nerviosismo que supone sacar un palito, cuando la Jenga se tambalea, las risas con las manos en la boca llenan la sala. Un juego que no viene con nosotros tanto (sobre todo teniendo Villa Paletti), pero que hoy que no nos cabían muchos más en la mochila, siempre es un buen sustituto.

THE BUCKET KING (el malo)

Bucket King

Aquí un amigo que también lleva mucho tiempo con nosotros, pero no sabemos cuánto más tardará en irse.

El juego consiste en sobrepujar el ataque de tu contricante para pasarle el marrón a otro. Esto lo hacemos con las cartas de la mano. Hay 5 tipos de animales. El juego (a menos que lo juguemos mal) no funciona mucho. Más bien es que nos aburre. Suele ser sólo cuestión de suerte que te toquen las cartas para bloquear al otro, o para que no te ataquen. No nos termina de molar.

Pero claro, hay juegos que a nosotros no nos apasionan, pero que a los niños les gustan bastante. Este no ha sido uno de ellos. Lo han jugado cuatro niñas de entre 7 y 10 años. Primero ha costado montar una pirámide de cubos (cosa que no me esperaba), pero superado eso, ha podido comenzar. Jugaban las cartas con un poco de incredulidad (quizá las reglas no se habían entendido, quizá no les llamaba mucho la atención). Los diseños les han gustado, pero no ha parecido que tengan muchas ganas de jugar más. No creemos que vuelva otra vez a la biblioteca. Pero ha sido un buen intento.

JUEGOS QUE REPITEN

La cucaracha ha vuelto con las pilas puestas (literalemente) para echarse otras tropecientas partidas.

Sello de aprobación infantil
Sello de aprobación infantil

Ligretto Dados, Laberinto Mágico, Fantasma Blitz y Escalera de Fantasmas lo pasan bomba en mesa. Suelen salir a menudo y unen a mucha gente a jugar.

Algunos juegos están siendo repetidos menos, ya sea porque los niños a los que les gustan no han venido ese día, o porque han salido a mesa, han sido desplegados y han vuelto a la estantería. Una lástima, pero siempre tendrán la semana que viene.

REFLEXIÓN FINAL

Hoy han venido menos niños (otra vez). Parece que esto va a subidón y bajón. Pero hoy tenía sentido, ya que los niños no han tenido cole (algo que ver con el carnaval), por lo que muchos se habrán quedado en casita todo el día, o habrán ido de viaje o mil y una aventuras que no los han traído a la biblioteca.

Pero una cosa buena que nos hemos dado cuenta es que hoy la biblio se ha llenado de niños que no venían al principio. No ha habido pocos niños en ningún sentido, sólo que no hemos tenido una explosión infantil de esas que no hay manera de controlar. Los nuevos niños van disfrutando de juegos que algunos niños ya no disfrutan tanto, y además hacemos nuevos amigos que disfruten de la afición. Ha sido un día tremendamente placentero.

Hoy tuvimos un pequeño problema con Ligretto Dados. El problema vino generado por un servidor, que sin querer abrió la bolsa por el lado equivocado, lanzando los dados en una parábola descendente hacia el suelo. Los dados esturreados por la biblio, nos pusimos todos a buscarlos, y al contar, faltaba uno. Media hora después y muchas vueltas más tarde, lo encontramos escondido detrás de un cartón detrás de una estantería (¿Cuáles son las probabilidades de que eso pase? Según el dado, 4).

Y a eso vengo a hablar hoy. La ansiedad de los jugones a tener un juego incompleto. Un dado nos arruinaría un juego completo (aunque se pueda reponer). Una ficha un pelín doblada haría que el resto de la caja pareciera inservible. Lo picajosos que nos convertimos cuando comenzamos a coleccionar estas cajas lúdicas. Es curiosísimo que mi yo del pasado no hubiera hecho tanto por un simple dado que puedo buscar y meter en la caja, pero mi nuevo yo se vuelve un poco loco por estas cosas. También es verdad que trabajar con niños te baja el nivel, ya que sabes que los niños van a destruir un poquito tu colección. Y tienes que tener claro si usas tus juegos que el daño está ahí, y que son niños y que ellos JUEGAN con sus juguetes.

Bueno, ya lo dejo hasta la semana que viene. Esperemos que os siga gustando las entradas, que aún quedan unas cuantas más (si nada nos lo impide).

¡Hasta la próxima entrada!

One thought on “Jugando en la biblioteca (XV)

  1. Totalmente veraz lo de la mania de tener todos los componentes controlados. Da para entrada. Es como lo que me deciais de comorar dos Dobble… No es lo mismo, intentaria siempre cuidar el que uso hasta el fin de mis dias :p

    Gran entrada como siempre!

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