Expediente 002 – Mary Sinclair

Lo que hace una buena colonia y unas palabras dulces… aunque en este caso la colonia huele a sangre y las palabras no son tan dulces.

(Hoy utilizamos un sistema por capítulos. El título de cada capítulo ha sido la frase de ayuda para ese capítulo-escena)

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1-Un olor a perfume caro y a sangre

Nos encontramos en New Jersey, algo lejos de nuestra jurisdicción, pero se nos ha llamado a venir aquí y nunca decimos que no a un caso.

En un polígono en un callejón en medio de la nada se encontraba el cadáver de Mary Sinclair. Mary era una importante directora de la reconocida firma de moda “Sinclair & Friends”.

Un análisis previo hecho por los chicos de la central nos señala que murió la pasada noche a las 21.00. Por desgracia esta noche ha estado lloviendo fuertemente, por lo que la mayoría de las pruebas que podríamos tener se han ido con el agua.

La lluvia se ha llevado su perfume, de una gran intensidad, que llena la calle junto al hediondo olor a sangre húmeda. Dan nauseas.

2- El desconocimiento del Vicepresidente

Echamos un ojo por la escena del crimen. Una corriente de agua llega a una alcantarilla donde vemos brillar algo. Un anillo, unas llaves y una tarjeta de visita. La tarjeta de visita nos indica la dirección de la oficina central de la empresa de Mary.

Nos acercamos a un enorme edificio blanco muy bien iluminado donde nos recibe una coqueta secretaria. Nos indica que su jefa no ha venido hoy, pero que si queremos podemos hablar con el vice-presidente de la compañía.

Anthony Ragadonni nos recibe hablando por teléfono. Tras cinco minutos cuelga, se arregla con una mano un tupé de color negro y nos da la mano. Por lo que parece, no sabe el paradero de Mary, únicamente que hoy no ha venido a trabajar. Cuando le preguntamos si conoce más de su vida, nos indica que únicamente lleva dos años en la empresa, y que tampoco es que sepa demasiado. Si queremos saber dónde vive, tendremos que preguntar a la secretaria.

3- Un hogar poco acogedor

Tras conseguir la dirección, preguntamos si recuerda la hora de salida de su jefa. Nos responde que no, ya que ella siempre sale antes que su jefa, que suele trasnochar en el trabajo. Si queremos saber a qué hora se fue, deberemos preguntar al guardia del parking.

El guardia es un hombre muy agradable que nos responde sin problemas a todas nuestras preguntas. Por desgracia, no la vio salir aquella noche, es más, su coche se encuentra aún aparcado allí. Un coche humilde y poco extravagante considerando su posición en la empresa. Cerca del coche hay unas manchas de un color rojizo, pudiera ser sangre, pero es mejor dejarles esas preguntas a los chicos de la central.

Llegando a su casa, y tras haber forzado la puerta, nos encontramos un ambiente frío y una casa vacía. Sin fotos, ni decoración, lo justo para dormir y poco más. El piso es además pequeño, bastante humilde.

4- El testimonio de María

Al salir de su piso, en una mesa cerca de la puerta vemos correo abierto. Entre las cartas y folletos publicitarios encontramos una citación judicial que dice para dentro de una semana. En un calendario encima de la mesa vemos la fecha 09/02/1995 marcada en rojo. Debe ser importante.

5- Un caballero sonriente

Nos encontramos al salir de su piso a un hombre entrando en la puerta contigua. Su vecino nos saludo y nos pregunta si ha pasado algo.

Nos cuenta que conoce a Mary desde hace 10 años, que ambos se mudaron a la par al edificio, y que aunque no está mucho por casa, sí que ha estado con ella en algunas fiestas de empresa. Parece ser que conoce a Anthony de las fiestas de empresa pero no le caía demasiado bien.

Sobre el juicio, nos comenta que sabe muy poco, algo de una citación y poco más. No se atrevió a preguntar más una vez la notó incómoda con la conversación. El caballero nos pide por favor que tiene algo de prisa. Ha sido un placer hablar con él, pero es hora de irnos.

6- La estrella deslumbrante

Dentro del garaje del piso de Mary encontramos un Jaguar Star biplaza. Un coche de aspecto muy caro, color rojo pasión, con las ruedas nuevas (sin gastar) y con algo de polvo. Parece que nunca llegó a salir del garaje. Dentro vemos que hay un lazo gigante rojo y un cigarrillo apagado en el cenicero.

7- Un análisis incompleto

Llegamos al laboratorio para recibir el informe de pruebas.

Las manchas junto al coche NO son sangre, parecen ser líquido de frenos. Esa parece ser la razón por la que el coche estaba aún en el parking. NO había nada más de utilidad en el parking. Dentro de su coche tampoco encontraron nada extraño.

El forense aún no ha podido realizar un análisis completo al cuerpo de Mary, pero parece que la muerte fue debido a un traumatismo fuerte. Se aprecian grandes moratones en todo el cuerpo.

8- Mordeduras de perro en el cuerpo

Mientras esperamos a que realice el análisis nos llama la atención el otro cuerpo que se encuentra en la morgue. Parece una chica con moratones y mordeduras de perro por todo el cuerpo. Nos comenta que la encontraron en un callejón hace poco. Su nombre es Loretta Grace.

En la base de datos encontramos que Loretta Grace era una chica joven, de barrio humilde. Entre las pertenencias que había junto al cadáver se encuentran un pintalabios, una pulsera y una citación judicial. Las referencias de fecha y juzgado son idénticas a las de Mary Sinclair.

9- La juez incorruptible

Nos dirigimos a investigar al archivo, esto no puede ser casualidad.

Parece ser que hubo una demanda por corrupción y soborno a jueces y fuerzas del estado, que fue destapado por una de las jueces, la cual no aceptó el soborno. De esto hace ya 15 años.

La principal testigo es Mary Sinclair. Por aquel entonces era una joven abogada en prácticas en el juzgado. Pudo oir la conversación mientras se encotnraba en el baño. Allí se encontraba con su hermana, otra de las testigos. Su hermana se llama Loretta Sinclair. Actualmente bajo el nombre de casada de Loretta Grace.

10- La valiosa información del mendigo

Llegamos a la casa de Loretta. Estamos en un barrio más bien pobre del sur de New Jersey. La gente que anda por estas calles no inspira la más mínima confianza.

Llamamos a la puerta repetidas veces, pero no recibimos respuesta. Un mendigo detrás de nosotros nos grita: ¡No van a abrirles!

Le preguntamos que si conocía a Loretta. Resulta que sí la conocía, es más, solía hablar con ella a menudo. Nos cuenta que Loretta era una chica muy dulce, que siempre tenía algo de comida para cuando hacía frío. La veía volver a casa todas las mañanas, pero esta mañana no la vi. Ella vive con su marido. La última vez que la vi, fue a las tres de la mañana saliendo de su casa. Le preguntamos si conoce el nombre de su marido. Se llama Giogio Grace.

11- Humo en la cocina

Mientras hablamos con el mendigo vemos salir humo de la cocina de la casa de Loretta. Parece ser que sí que hay alguien en la casa.

Nos acercamos a la ventana y llamamos la atención para que nos abran de una vez. Dentro nos abre la puerta Giorgio, un joven de 20 tantos, moreno con el pelo rizado. Viste un pantalón de chándal, camiseta blanca de tirantes y colgante de oro.

Comenzamos con el interrogatorio. De entre la información interesante que podemos sonsacarle, obtenemos que aunque sabía que existía una hermana, no la ha llegado a conocer. La hermana de Loretta lleva sin hablar con ella muchos años, desde antes que él conociera a Loretta. Ni apareció en la boda.

Y al parecer no tiene ni idea de a qué hora salió Loretta. Él se ha despertado con la cama vacía.

12- Apaleados por la fuerza

Volvemos al forense, que por fin parece haber terminado el examen. Nos cuenta algunos detalles interesantes. Aparte de la cantidad de moratones, tiene una fractura craneal que ha sido la causante de su muerte.  Sus golpes han sido realizados con un objeto contundente y romo. Tiene golpes en las muñecas y rodillas, por lo que indica que se ha cubierto para evitar los golpes. También tiene piel debajo de las uñas, aunque no tenemos nada para comparar.

Por su parte,  Loretta, que ahora es interesante en nuestro caso, tiene unas marcas similares. Eso sí, ella recibió el golpe por la espalda directamente en la cabeza, ya que carece de heridas defensivas. Al dejarla inconsciente, la lanzaron a un callejón donde los perros callejeros intentaron darse un festín con ella. Al no estar del todo muerta, pudo asustar lo suficiente a los perros para al menos quedar semi-intacta.

Para ambos caso se precisa de mucha fuerza para romper el cráneo.

13- La juez con las respuestas

La juez O’Donell se presenta en comisaría, al enterarse que las dos testigos de su juicio han muerto. Nos cuenta un poco de la historia con las dos chicas, aunque sólo conocía bien a Mary.

Mary era una abogada en prácticas en su juzgado. Podría haber sido una gran abogada, pero tras lo ocurrido, decidió alejarse de todo lo relacionado con la abogacía. Fue en ese momento en el que decidió montar su propia empresa.

Hace una semana, cuando recibió la citación, Mary llamó a la juez para comentarle y recordarle lo del caso. Se la veía muy preocupada.

También nos comenta su relación con Loretta. Al parecer estaba ese día visitando a su hermana, pensando en ir a la universidad para convertirse en abogada como ella cuando todo esto ocurrió. Fue un problema para ella, que decidió abandonar los estudios y huir. Mary decidió perder el contacto para que no la encontraran.  Nos cuenta que lo último que oyó fue que se casó y cambió de apellido.

Por desgracia, nos señala que no puede comentar más datos del caso, y que los implicados quedan en secreto

14- La luz sobre la oscuridad

Nos dirigimos al archivo para encontrar una copia de la denuncia. La copia se mantiene en el juzgado como prueba, aunque puede que haya alguna nota resumen por algún lugar del archivo. En el resumen leemos:

Acusación: Juez Olivia O’Donell

Testigos:             Mary Sinclair

                                Loretta Sinclair

                                Julienne Sunflower

Acusado:  Donald Grace

Delitos que se le acusan: Corrupción, Intento de Soborno.

 

15- El espejo roto

Volvemos a casa de Giorgio Grace, donde encontramos la puerta abierta. Ha habido una pelea, sin duda. Hay un espejo roto. Giorgio no está en casa.

Vemos una foto en la que no habíamos reparado anteriormente. En la foto aparece Donal Grace, aunque bastante más joven. La foto parece dedicada. En la dedicatoria se lee:

Para que nunca olvides que tu tío Donatello estará contigo. La familia es lo más importante.

Donatello Grache

16- El concejal Donald Grace

Deben ser la misma persona, aunque su apellido ha sido adaptado para una mejor aceptación política. Sí, esta persona era el antiguo concejal de New Jersey. Fue bastante famoso ya que consiguió llegar a su cargo bastante joven para el atónito de sus competidores políticos.

Hace unos 15 años fue destituido, pero de todas formas nos dirigimos a el ayuntamiento, para ver si nos pueden dar una pista de su paradero actual.

Por suerte sí, su antigua secretaria sigue trabajando aquí, pero por desgracia no ha venido a trabajar. Vive cerca, así que podemos llegar hasta allí andando. El nombre de su secretaria es J. Sunflower.

17- La debilidad de Donatello

Hay un grupo de policías en la puerta del piso de Julienne. La puerta de su piso está abierta. Dentro encontramos a una mujer de 40 y tantos asustada, cubierta de sangre. En el suelo, Giorgio se encuentra tirado, desangrado. Una pistola en las manos de Julienne y unos tiros en el cuerpo de Giorgio.

Nos cuenta lo ocurrido. Hoy se encontraba en su casa, fingiendo enfermedad, asustada por la citación judicial, cuando de repente ha entrado golpeando la puerta  Giorgio con un bate en sus manos. Se ha asustado y con una pistola que manoseaba le ha disparado sin pensárselo dos veces.

Le preguntamos sobre su relación con Donald Grace. Nos comenta que fue su secretaria hasta su caída del cargo. Aunque dice que su trabajo principal era traer café y bombones a su jefe.

Junto a Giorgio se encuentra un bate ensangrentado de madera que se llevan los chicos de científica.

18- La furia de Donald

Como una tempestad un pequeño hombre entra en la central. Busca a su sobrino Giorgio, Nosotros nos encontramos en la morgue con el cadáver de Giorgio, que tiene más balas en su cuerpo que un colador.

Donald es un hombre de 50 y tantos años, con barriga y peinado donde antes había un tupé, y ahora sólo se encuentran mentiras. Un colgante de oro se esconde entre el pelo de su pecho descubierto por una camiseta sin abotonar. Se dirige directamente hacia la morgue sin pedir permiso a nadie.

19- La petición de justicia

Intentamos tranquilizarle y hablar con él. Le preguntamos si tenía enemigos su sobrino. Nos comenta que no. Era amado por su comunidad, como un hombre bueno y humilde que era. Al parecer, tras morir su madre (la hermana de Donald) y el alcohólico de su padre los abandonara, Donald tomó el lugar de padre para Giorgio junto con su mujer Sophia. Giorgio no estaba al corriente de sus problemas con la justicia. Quería evitar que se implicara en esos temas.

De repente, entra la juez O’Donell por la puerta…

20- La mujer del concejal

… pero no viene sola. Junto a ella se encuentra una señora bajita y rechoncha muy pintada, con una figura de un dragón de porcelana en las manos.  Donald se levanta de golpe, casi asustado, y saluda a su esposa. Ella le lanza una mirada fulminante.

Con una voz que partiría el cristal nos pide ver a su sobrino. La mirada de asco que le lanza nos da escalofríos. Entre dientes dice: no vales para nada, ni una cosa bien sabes hacer.

Dejamos a Donald y Sophía esperando para ser interrogados mientras metemos en la sala de interrogatorios a la juez O’Donell.

21- Con el agua al cuello

Le preguntamos si conoce a la mujer de Donald. Nos indica que sí la conoce. Parece ser que siempre ha sido la mano derecha del concejal, siempre detrás de cada paso que daba. Sospechamos que es ella quien mueve los hilos, pero nunca ha habido manera de pillarla. Su marido es demasiado estúpido y cobarde para llevar todos esos sobornos y chantajes él solo. Pensamos que debía haber un cerebro detrás de ellos. Pero Donald se dio cuenta de que lo habíamos pillado, y al verse con el agua al cuello, confesó.

22- ESCENA FINAL: El último golpe frente a la estatua del dragón.

Dejamos salir a la juez y hacemos entrar a la pareja. Donald parece muy asustado y rígido, mientras ella entra pavoneándose, segura de sí misma.

Decidimos preguntar directamente a Sophía, quizá ella sepa algo más de la situación.

Al preguntarle sobre María, Donald pega un pequeño respingo. Ella lo mira con asco y nos contesta. La conoce por ser la fulana que intenta meter en la cárcel a su marido. A Loretta nos dice no conocerla, pero tras comentarle que es la esposa de su sobrino, nos dice que nunca llegó a aprenderse el nombre de esa niñata. Su sobrino era un desgraciado que no tenía donde caer muerto.

Al preguntarle sobre J.Sunflower, Donald se pone blanco. Intenta llamar nuestra atención con los ojos pero su mujer se da cuenta. Le grita en italiano. Donald le contesta en inglés que no piensa ir a la cárcel por su culpa. Donald corre a nuestro lado de la mesa de interrogatorios. La mujer se levanta para intentar cogerlo.

Donald comienza a confesar. Le dice que él no quería seguir subiendo, que se encontraba cómodo en su cargo, que era fácil. Sophía le dice que Donald nunca hubiera llegado a nada de no ser por ella, que era una babosa sin ambición y que de no ser por su familia y sus ganas de prosperar que aún seguirían viviendo en esa mierda de piso en el que vivían. Sophía comienza a enrojecerse de ira. Se le empieza a ir al lengua.

¿Sabes por qué lo hice, estúpido? Todo esto lo hice por ti. ¡Esa zorra de María nos iba a fastidiar la vida! Había que hacer algo. Tu sobrino pudo hacer el trabajo, más o menos, pero tuvo la grandiosa idea de enamorarse de la segunda testigo. ¡Maldita la hora! Tuve que llamarla por teléfono para hacerla salir de casa mientras Giorgio mataba a Mary. Por suerte era bastante débil, no fue difícil partirle la crisma. Y al final ,cuando íbamos a dejar todo solucionado, el imbécil de su sobrino se deja matar por una señora mayor. ¡VAFANCULO! ¡Una familia de ineptos es los que sois!

A esta declaración la siguen montones de gritos e improperios en italiano. Antes de que la policía pueda arrestarla, lanza la figura del dragón a la cabeza de su marido, dejándolo KO tendido en el suelo.

EPÍLOGO

Un caso de locos. El pobre Giorgio sólo intentaba que su tía lo respetara y siguiera pagando las facturas de su casa. Al final acabó demasiado mal. Y Donald, estará en la cárcel por un tiempo, pero por suerte no tendrá que vérselas más con su mujer, a la que le esperan unos cuantos años en la sombra.

Vamos a cenar… ¿Te apetece pizza tanto como a mí?

¿Y tú que opinas?

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