Especial “Jugando en la biblioteca” – Los padres

¡Hola parejitas jugonas!

Inspirados un poco por los dos posts de la bloguera “Fina la Endorfina” (un blog de una mamá hacia otras mamás y papás) donde nos habla de la fauna que purula por los parques infantiles, se nos ha ocurrido dar nuestra propia visión de los papás que vienen con los pequeños a nuestra actividad en las bibliotecas. Aquellos que vienen a ver sobre juegos, pueden ir dejando de leer, que de eso en esta entrada hay bien poco.

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La mama florero / el papá florero

Ese padre o madre que existe, pero únicamente como elemento decorativo. Es un padre cuyo niño suele ser un berrinche con piernas, andando y destruyendo cual demonio de tazmania. Eso sí, su madre sabe “pornerlo en su sitio” con un “shhhh” flojito y desentendido mirando para otro lado. Lo que no entendemos es cómo no se cansa de quedarse quieta tanto tiempo en el mismo sitio.

La mamá activa / El papá activo

Dentro de esta categoría encontramos a varios tipos de padres, pero queremos mencionar en especial (y dar las gracias) a aquellos padres que se sientan con nosotros en la actividad y ponen orden y control sobre sus criaturas y las de algún otro padre. Esos padre llenos de positivismo, ánimo y ganas de jugar.

El entrenador

Este suele ser un padre, más que una madre, que ha decidido que si van a echar su tiempo jugando, tienen que jugar “bien”. Se aprenderá las reglas al dedillo, criticará una mala acción, obligará a que “PIENSEN” lo que hacen y criticará a los que lo hagan mal “para que aprendan”. Da un poco de cosa verlo picarse tanto a juegos en los que sólo hay que coger y tirar un dado, o mover y recolocar unos cubos…

La ausente

Sabes que tienen que tener padre esos niños… pero a saber donde está. El niño ya estaba allí cuando tu has llegado, y cuando preguntas por sus padres suelen contestar: “Por ahí”. Eso sí, luego llegan para llevarse a sus niños, pero es cómodo tener una guardería gratuita donde dejar a tus chavales.

El abuelo

Este señor no juega, pero no por eso deja de estar atento a su chaval. Si se porta mal, regañina al canto. Está siempre vigilante, cual ave de presa, y sabe poner medidas a tiempo. Y aunque no juegue, indirectamente ayuda a llevar con más tranquilidad la actividad.

La que no se entera / el que no se entera

Una mamá con muchas ganas de jugar… pero con poca capacidad. Cuando explicas el juego y su hijo de cinco años lo ha entendido, ella te sigue preguntando dudas sobre las reglas, y parará la partida mas de diez veces para estar totalmente segura de que lo ha hecho bien, tanto ella como su hijo. Sus retoños suelen acabar con cara de “mamá, me estás dejando en evidencia”.

La mamá autobús

Esa mamá que ha decidido coger a toda una clase de un colegio, que son todos amiguitos de su hijo/hija, y traerlos a la biblioteca. No controla a ninguno, pero se asegura de dejarlos y recogerlos a su hora. Mientras dura la actividad, se les suele ver tomando un café o haciendo una parada para charlar.

El domador de fieras

Suelen ser tío o tía “chupiguays” que ayudan a su hermano o hermanos, que suelen tener camadas de hijos, a que descansen un poco. Para ello se los llevan a la biblioteca y crean su propio grupo de juegos, donde el pobre intenta ser el tito guay, pero a la vez… se ve que le cuesta. Y es que esos cinco fieras que lleva encima no son fáciles de controlar, y cada uno de una edad, y cada uno con un gusto… BRRR. Pero son tan guays.

La resignada

Es esa mamá que sabe que su hijo no da para más, y lo verbaliza en cada momento (qué bien para el hijo…). Dice cosas como: ains… si es que es un poco lento, o: a ver, echadle una mano que se pierde. Su hijo normalmente suele jugar bien, o al menos decente, pero esa mamá ayuda un montón a que mejore… un montón…

La resignada porculera

Esa mamá que sabe que su hijo no da para más… pero se enfadará cada vez que pierda. Y se enfadará con los otros niños por “no dejarle ganar” o “no tener menos maldad con su hijo” que al parecer está hecho de algódón y copos de nieve y no puede soportar una derrota. Te suele incluso llamar para acusar a los otros niños de que están abusando de su pequeño.

¡Hasta la próxima entrada!

6 thoughts on “Especial “Jugando en la biblioteca” – Los padres

  1. ¿Eso último pasa de verdad?
    Madre mía, vaya fauna… coincido en la mayoría de los que habéis recogido, aunque afortunadamente nunca he vivido una resignada porculera. Pero otros son de libro, sí señores.

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  2. Ya te digo, yo en mis distintos trabajos que nada tienen que ver con esto, he visto varios de estos “especímenes”, y suelen ser peor los padres que los niños.
    Ah, y está el de: portate bien que te riñe la señorita… (no señora, riñale usted, que es su hijo)

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    1. O padres que en vez de regañar a su hijo y llevárselo porque se estaba portando fatal, fastidiando muchísimo. Se lo llevan a cenar diciéndole que la actividad a terminado y metiéndonos a nosotros en el ajo,. No señor, su hijo se va porque está fastidiando a los demás y la actividad sigue.

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  3. tremendo artículo, haciendo demos de juegos también hemos topado con unos cuantos de la lista y a veces híbridos de las diferentes clases, 1,2,3…yo me calmaré todos lo veréis!😉

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