Juego de hoy: Odin’s Ravens

¡Hola, parejitas jugonas!

Y Odín, sacando sus dos cuervos a pasear como cada lunes a las ocho, dijo: al primero que de la vuelta, le pongo pipas de girasol de las buenas. Cuenta la leyenda que el cuervo de luz miró a su azabache compañero y mirándole a sus vítreos ojos graznó: ¡No hay huevos!

Hoy jugamos a “Odin’s Ravens” (los cuervos de Odin).

Autor: Thorsten Gimmler

Tiempo de juego: Lo que tarda un cuervo en dar una vuelta a la tierra, es decir, aproximadamente una media hora.

Nº de jugadores: 2, solo para dos.

Editorial: Osprey Games, aunque ha llegado en español de la mano de HTC Publisher.

Empaquetado: Pero mira que las cajitas de Osprey Games son chulas. Un inserto magnífico, cajitas con un detalle y un cuidado ideal. Cosa mala, las cartas estas no les encuentras funda ni buscando mucho. Pero bueno, tampoco pasa nada.

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Lo primero que tendremos que hacer es preparar el camino que tendrán que recorrer los cuervos, el cual será de 16 cartas. Cada carta tiene dos terrenos, uno arriba y otro abajo (o dos veces el mismo), estos dos espacios formaran la ruta de ida y vuelta que los cuervos deben recorrer. A la hora de preparar el camino tendremos en cuenta que no puede haber dos terrenos iguales seguidos, para ello movemos y volteamos las cartas que haga falta para que no se repitan, una vez en la partida no pasará nada que estén repes, pero para empezar no. Una vez que el cuervo llegue al final de la ruta debe volver por el otro lado.

Luego, cada jugador escoge un color de cuervo y las cartas correspondientes a dicho cuervo. Las cartas pueden ser cartas de vuelo, que tendrán dibujados distintos terrenos, y las cartas de Loki, pero… ¿los cuervos no son de Odin? Si, nosotros tampoco entendemos que pinta Loki aparte de que el que siempre la lía.

Cada jugador coloca el cuervo al principio de una ruta y roba 5 cartas en la combinación que quiera (3 de Loki – 2 de vuelo, 1 de Loki – 4 de vuelo,…)

El objetivo es ser el primer cuervo en completar la ruta de ida y vuelta. Para ello, en su turno cada jugador jugara una carta y realizará la acción. Las acciones son:

  • Volar: Se pueden jugar tantas cartas de vuelo como se quiera/pueda. Para poder avanzar por los terrenos la carta de vuelo jugada tiene que ser igual al terreno al que quieres avanzar. Si el terreno ocupa dos cartas, con una sola avanzas todo el terreno. También puedes gastar dos cartas del mismo para avanzar un terreno del que no tuvieras carta.
  • Engañar: También puedes gastar una carta de Loki y hacer lo que te indica la carta. Son trampillas que Loki hace: alargar la ruta, acortarla, mover a un cuervo para atrás, robar cartas extra… Todas muy divertidas pero escasas, por desgracia.

El primer jugador en completar el camino de ida y vuelta con su cuervo será el ganador.

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Odin’s Ravens es un juego abstracto para dos jugadores que nos ha gustado mucho. De estos juegos que de verdad tienen pocas reglas, pero que funcionan tan bien, y se hacen tan sencillos y divertidos.

El ir organizándote la mano para ir sacando cartas poco a poco, o intentar pegar una carrera fuerte, el tener las cartas de Loki para fastidiar o no, para ayudarte o impedir, pero sabiendo que lo que se haga por un lado del camino puede volverse en tu contra, el hecho de dar la vuelta completa, dejando regalitos al compañero, poder contar la cantidad de cartas, que el tablero cambie cada partida… es que todo son bondades.

Quizá con la mecánica que me quede más es con el poder decidir si metes en tu mano cartas de Loki (de habilidad) o prefieres meter cartas de camino, para seguir avanzando. En el equilibrio se encuentra la victoria, y tienes que saber adaptarte a las necesidades del momento para saber cuando te puede venir mejor una cosa u otra. El hecho de que cada carta disponga de dos opciones y que no se puedan volver a recuperar también me ha gustado mucho. Le da algo más de elección al juego, sin las cuales quizá se quedaría en un solo “ver si me salen las cartas que me hacen falta”.

El juego tiene azar, pero es parte intrínseca del mismo, y hay que saber jugar con él. Tienes conocimiento de muchos datos del juego (número de cartas de cada tipo, disposición del tablero…) y el juego está igualado por las dos partes, así que, al tener las mismas barajas, las probabilidades de que os toque una carta u otra siguen equilibradas, y dependerá de cómo vayas adaptándote a lo que te llega en la mano y cómo seas capaz de aprovecharlo.

Poco malo se me ocurre del juego, la verdad, por no decir que no le veo nada malo. De estos juegos que se pueden echar 20 partidas tranquilamente en una tarde cualquiera. El juego es corto y sencillo de explicar. Por el precio, la calidad de componentes y del juego en sí mismo, es un abstracto de los de plantearse meter en tu colección sin duda.

Opinión de Fayzah: Es de estos juegos que nos han encantado. Se juega super rápido y se monta también rapidísimo: poner las 16 cartas y a jugar. Muy tenso ya que casi siempre gana uno porque le ha colocado al otro una trampa en las últimas cartas del terreno. Ideal para jugar mientras esperas que se termine de hacer la comida.

Opinión de Farko: Sencillo, que no simple, divertido y con una presentación estupenda. Sinceramente recomendado para aquellos que disfruten de los juegos abstractos para dos jugadores.

Genial-para-2-final

Página del juego en BGG: Odin’s Ravens

Reseña en el blog Doctor Meeple: Odin’s Ravens

Reseña en el canal de D.a.dos (que no dados): Los cuervos de Odín – Cómo se juega 

Na svidenje!

 

 

2 respuestas a “Juego de hoy: Odin’s Ravens

  1. Buenas.
    Juegazo maravilloso, y al que le tengo cariño por ser de los primeritos que compré, totalmente a ciegas, a una tienda alemana por 5 euros. De cuando se compraba a Alemania, porque en España no había juegos.

    Y han cambiado varias cosas respecto a la versión original (Kosmos 2 jugadores). Como soy un quejica, prefiero la versión original (al menos así, en principio). A ver, describo:

    -No era una carrera única, sino varias. En cada una, ganabas tantos puntos como ventaja le sacaras al oponente. Se gana con 12 puntos.
    -Existía lo que llamaban camino mágico, que era simplemente gastar cartas sin avanzar, para acumularlas. Esas cartas tenían que tener en cada carrera un símbolo en particular, no valía cualquiera. El que ganaba este camino, ganaba 2 o 3 puntos (no recuerdo), independientemente de si ganaba la carrera en sí misma.
    -Las cartas de Odín (no de Loki), estaban mezcladas con las de camino, y se robaban al azar.
    -Y lo más importante, el mazo extra. En la versión original, se podía jugar hasta tres cartas de la mano, y hasta tres cartas más del mazo extra. Este mazo lo formabas precisamente jugando cartas de la mano, y no se podía reordenar. Era como una preparación a futuro. Y luego se robaban cartas hasta tener cinco en la mano, si no recuerdo mal. Esta mecánica del mazo extra es muy chula.

    Estéticamente el antiguo no es especialmente bonito, pero la nostalgia me puede, y ahora me gustan las cosas antiguas y feas 🙂

    El señor Thorsten Gimmler merece todos mis respetos por este y por Aton, otro maravilloso juego (que ya he visto que no os pitó nada, así que a flagelarse).

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