Juego de hoy: Azul

¡Hola, parejitas jugonas!

Una vez, un rey portugués, según llegaba de viaje, miró hacia un rincón de su palacio y dijo: “Pueh ehto lo alicato yo con lo’ azulejos andaluceh de Zevilla, mi arma”. Se ve que se le había pegado el acento.

Esto es historia, y pasó según lo contamos, pero si queréis vivir la experiencia, será mejor que sigáis leyendo. Hoy jugamos a Azul (abadi abadaaai abadi abadaaai)

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Nº de jugadores: De 2 a 4

Tiempo de juego: 30 minutos

Autor: Michael Kiesling

Editorial: Asmodee

Empaquetado: Una caja preciosa con un inserto maravilloso, con hueco para todo bien colocadito y que se deja guardar sin apretar. Un poquito de aire, pero es para que estén cómodas las fichitas.

Preparación

Primero de todo, darle a cada jugador un tablero y sacar tantos expositores como se indique en función del número de jugadores. Se elige el jugador inicial, que teóricamente debe ser el último que visito Portugal, pero como siempre sacan a relucir el mimimi yo estuve viviendo allí casi un año, se decide al azar y punto, se sacan 4 teselas por expositor al azar y colocamos la tesela del 1 en el centro. Y ya podemos comenzar a jugar.

¿Cómo se juega?

El juego se divide en dos fases. En la primera cogeremos las teselas de los distintos expositores intentando completar nuestra pared y dejarla preciosa. En la segunda completaremos la pared propiamente dicha.

Para coger las teselas podremos coger todas las que sean iguales de un expositor y echamos las que queden al centro de los expositores. O coger todas las que sean iguales del centro de los expositores, si somos los primeros cogeremos también la tesela de 1, que pondremos en la zona de penalización que toque. Una vez cogidas las losetas las colocaremos en la fila de la izquierda del tablero que mejor nos venga. Una vez completada la fila, al finalizar la fase de coger teselas, pasaran a la pared. Si nos sobran teselas, las ponemos en la fila de penalizaciones de abajo, donde toque. Nos podemos llevar hasta 16 puntos negativos en una ronda, y eso duele, MUCHO, pero mucho mucho mucho, y casi que te condena la partida. Seguimos cogiendo teselas de forma alterna hasta que no quedan más por coger.

En ese momento pasamos a montar la pared. De cada fila que tengamos completa pasamos una tesela a la pared. Si jugamos en el modo “fácil” la colocaremos donde corresponda. Si jugamos por el lado “difícil”, en el que no vienen los espacios para cada loseta predefinidos donde queramos.

Hay que tener en cuenta que las teselas en la pared no pueden repetirse ni horizontal ni verticalmente, por lo que no pueden comenzar una fila para una tesela de un color que vaya a incumplir esta regla.

Una vez colocadas las teselas en la pared, se eliminan las que estuvieran en la fila de penalización, se devuelve la tesela del 1 al centro y se rellenan los expositores. Ya podemos comenzar una nueva ronda.

El juego termina cuando uno de los jugadores termina una fila en la pared completamente. Se termina ese turno, se puntúa como sería habitual y después se realiza la puntuación de final de partida. Tras esto, quien más puntos tenga será el ganador de la partida.

¿Qué tal está?

Azul es, sin duda alguna, un juego que nos ha ganado con el tiempo.

La primera partida que jugamos nos dejó una sensación fría, como de juego que está bien, pero que no iba a entrar en la colección.

Viendo comentarios de amigos lúdicos sobre las bondades del juego, decidimos darle una segunda oportunidad y de repente, jugándolo a dos jugadores, se nos abrió el cielo. Se creó ese silencio que se crea en el momento bueno de la película, ese silencio que solo ocurre cuando te pones a presenciar algo que te deja ojiplático. ¡Pues no que el juego es una maravilla para dos jugadores!

Los turnos son rapidísimos, van como un soplo. Las partidas acaban siempre con la mínima, a las cinco ronda, y vas a degüello, aunque no tienes por qué hacerlo. Te das cuenta que a dos jugadores no es tan difícil controlar lo que le hace falta a otro, y que muchas veces perder un par de puntos para que el otro jugador se coma unos cuantos más no es tan mala opción. Ir creando tu preciosa pared, pero ocultando tus intenciones, intentando combar lo máximo posible las losetas, eligiendo sabiamente el orden de construcción y dejando una variabilidad a tus planes para evitar que los destruya por completo… madre mía, qué divertidas son las partidas, y rápidas, no podemos evitar echar dos o incluso tres seguidas si encarta.

Los componentes la verdad es que hacen mucho. Mira que he sido criticón con que si el juego podría valer menos con cubitos… pero al igual que Hive, gran parte del juego lo hacen unos buenos componentes, y en Azul no puedes tener queja ninguna.

El único pero que hemos visto, pero que no podemos compartir, es la decepción de algunos jugadores al encontrarse un juego abstracto carente de tema. Sinceramente, si esperabas un tema intenso en un juego de azulejar una pared, pues tu vida debe ser apasionante, sinceramente. A nosotros un abstracto nunca nos hace daño, y el pequeño velo de tema sirve para tener unas ilustraciones de tablero preciosas. Hasta la bolsa mola mirarla.

Sin duda os tenemos que recomendar encarecidamente que probéis Azul a dos jugadores. Un juego que merece la pena las horas que vais a echar jugando partida tras partida.

Podéis ver una partidilla completa en:

Genial-para-2-final

Enlaces de interés

Página del juego en BGG: Azul 

Si quereis echarnos una manilla con el blog y emular al rey de Portugal podéis comprar el juego en Juegos de la mesa redonda – Azul 

¡Hasta la próxima entrada!

 

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